lunes, 8 de julio de 2013

EL ARTE DE CRIAR A LOS HIJOS. Capítulo 1.

  EDUCANDO CON EL EJEMPLO - ENSEÑANDO PRINCIPIOS, VALORES  Y NORMAS

En el difícil  oficio de criar a los hijos  muchas veces pasamos, como padres, por crisis emocionales , generalmente, cuando consideramos que estamos haciendo todo lo que creemos  oportuno y necesario para  tener los mejores resultados,  pero   la práctica (la cotidianidad) no corresponde a  los esperado.

Para este sublime oficio, hay escasa capacitación y  no muy bien valorada por la población a la que va dirigida y subvalorada. Me estoy refiriendo a la ofrecida en las instituciones educativas: Escuela para Padres; ya que se trata de formar a lo más excelso de la humanidad y de nuestras vida. Este difícil arte, hasta ahora se desarrolla, generalmente, autodidacticamente, es decir por ensayo y error, como cualquier experimento científico, por lo que es necesario  que los padres, nos actualicemos  (a la par de la legislación de menores) en el arte de la crianza.

COMO LO HACEMOS?
En la educación de niños, la referencia que más cerca tenemos es la crianza que nos dieron a nosotros.  Hasta hace muy poco, con la utilización de la fuerza física como  la herramienta principal.  Hoy, la legislación sobre menores cambió radicalmente  en  la mayoría de países y se considera un delito utilizar la fuerza  en la  educación. Qué hacemos entonces? Nos  preguntamos muchos padres,  ¿Dejamos pasar? , ¿Dejamos hacer?. 

La familia es el  lugar de inicio donde el niño  asimila, interioriza y reconoce los principios (leyes naturales que son externas a nosotros y que en última instancia controlan las consecuencias de nuestros actos), valores (son internos y subjetivos, y representan aquello que sentimos con más fuerza y que orienta nuestra conducta) y normas (es una ordenación del comportamiento humano según un criterio preestablecido que conlleva una sanción al no ser cumplida), en toda familia como en cualquier otra institución, la familia es la primera institución de la sociedad, y cómo  tal,  debe haber normas claras preestablecidas. Ante todo y aunque parezca trillado, hay que enseñar con el ejemplo. No podemos gritar  y  pedir a los niños que no griten. No podemos irrespetar   y esperar que los hijos sean respetuosos.









1 comentario:

  1. Es fácil predicar y no aplicar pero el ejemplo es , definitivamente, el mejor método de enseñanza-aprendizaje.

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