miércoles, 10 de julio de 2013

DOS GRANDES HERRAMIENTAS EN LA CRIANZA DE LOS HIJOS.

DOS GRANDES  HERRAMIENTAS EN LA CRIANZA DE LOS HIJOS.

La crianza es un arte (ya lo explicamos en el capítulo anterior) y como tal hay que proceder, con la misma delicadeza  y mano firme de un artista. Por fortuna  tenemos  dos grandes herramientas que muchas veces no practicamos con  la frecuencia y constancia que deberíamos:
1. El  Amor,   como  el instrumento más poderoso y
2. El sentido común  combinado con la perseverancia en el esfuerzo, como medida de “cómo aplicar ese amor”, para que estimule los cambios positivos que buscamos.

Para que esta técnica nos dé resultados, debemos mirar, analizar  y evaluar, las preferencias y gustos de cada uno de nuestros  hijos, ya que esta  no se puede hacer generalizada, cada ser humano es único, incluso, los que vienen en una misma placenta.  Como en el caso de la medicina,  o de la culinaria,  la receta  tiene que ser personalizada, en este caso,  teniendo en cuenta gustos preferencias, carácter y temperamento de cada  niño.    Cuando ya hemos trabajado en  principios, valores y normas y estas están bien cimentados, la tarea es mucho más fácil, tenemos conseguida más de la mitad de nuestra meta.

La legislación nos habla, sobre no  utilizar la fuerza física para educar a los hijos, pero no dice en ninguna parte que no se debe disciplinar a los niños. Claro que  siempre va a ser más cómodo, dejar pasar y dejar hacer lo que quieran  los hijos,  que  mirarlos, analizarlos, conocer sus aptitudes, gustos y preferencias; sus deseos y aspiraciones. Construir con ellos, de manera concertada:
·         un proyecto de vida.
·          un plan trabajo, y
·         un plan de estímulos y listado correctivos,  para aplicar en la medida que se consiga una meta o se viole una regla, según sea el caso.

¿Cómo se trabaja en el proyecto de Vida?  Simplemente  motivando al niño a que comience a explorar de manera consiente sus aptitudes: científicas, deportivas, artísticas, etc., e inicie el análisis de  lo que  le gustaría hacer, teniendo en cuenta sus talentos, para trabajar en la adultez. Este Proyecto de vida, debe revisarse y ajustarse anualmente.

¿Qué es el plan de Trabajo?  Elaborar una lista organizada de logros día a día, mes a mes, y año por año, para lograr alcanzar  las metas propuestas.

¿Qué es el plan de estímulos? Lógicamente  un listado de actividades apetecidas por el niño: paseos, fiestas, salidas a cine, regalos, etc., para disfrutar (dependiendo del presupuesto familiar), cada vez que se consiga un logro.

¿Qué es un listado de correctivos? Un listado  de actividades que le cuesten hacer al niño y que le dejen alguna enseñanza. A los niños, cuyos padres no los ponen  a colaborar en las actividades  cotidianas del  hogar, aprovechar esta oportunidad para establecer todas aquellas tareas, que por su edad puedan desarrollarlas. También se puede echar mano a quitar: paseos, fiestas, etc. Estas acciones deben tener tiempo de inicio y de finalización.





lunes, 8 de julio de 2013

EL ARTE DE CRIAR A LOS HIJOS. Capítulo 1.

  EDUCANDO CON EL EJEMPLO - ENSEÑANDO PRINCIPIOS, VALORES  Y NORMAS

En el difícil  oficio de criar a los hijos  muchas veces pasamos, como padres, por crisis emocionales , generalmente, cuando consideramos que estamos haciendo todo lo que creemos  oportuno y necesario para  tener los mejores resultados,  pero   la práctica (la cotidianidad) no corresponde a  los esperado.

Para este sublime oficio, hay escasa capacitación y  no muy bien valorada por la población a la que va dirigida y subvalorada. Me estoy refiriendo a la ofrecida en las instituciones educativas: Escuela para Padres; ya que se trata de formar a lo más excelso de la humanidad y de nuestras vida. Este difícil arte, hasta ahora se desarrolla, generalmente, autodidacticamente, es decir por ensayo y error, como cualquier experimento científico, por lo que es necesario  que los padres, nos actualicemos  (a la par de la legislación de menores) en el arte de la crianza.

COMO LO HACEMOS?
En la educación de niños, la referencia que más cerca tenemos es la crianza que nos dieron a nosotros.  Hasta hace muy poco, con la utilización de la fuerza física como  la herramienta principal.  Hoy, la legislación sobre menores cambió radicalmente  en  la mayoría de países y se considera un delito utilizar la fuerza  en la  educación. Qué hacemos entonces? Nos  preguntamos muchos padres,  ¿Dejamos pasar? , ¿Dejamos hacer?. 

La familia es el  lugar de inicio donde el niño  asimila, interioriza y reconoce los principios (leyes naturales que son externas a nosotros y que en última instancia controlan las consecuencias de nuestros actos), valores (son internos y subjetivos, y representan aquello que sentimos con más fuerza y que orienta nuestra conducta) y normas (es una ordenación del comportamiento humano según un criterio preestablecido que conlleva una sanción al no ser cumplida), en toda familia como en cualquier otra institución, la familia es la primera institución de la sociedad, y cómo  tal,  debe haber normas claras preestablecidas. Ante todo y aunque parezca trillado, hay que enseñar con el ejemplo. No podemos gritar  y  pedir a los niños que no griten. No podemos irrespetar   y esperar que los hijos sean respetuosos.